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Calderas WOLF







Las calderas WOLF (Alemania) son actualmente las más eficientes del mercado español. Esto supone dos grandes ventajas respecto con las calderas convencionales:

 

· Ahorro considerable de combustible quemado. O sea, menos cantidades de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera.

 
 

· Amortización rápida de la inversión y a continuación, ahorro económico en la factura aproximadamente de un 20%.

 

Las calderas WOLF estan también preparadas para funcionar en una instalación solar térmica.







Nuestras calderas WOLF:

  · Calderas murales de condensación   · Interacumuladores de A.C.S.
 
  · Calderas murales a gas   · Calderas pequeñas de acero
 
  · Calderas pequeñas de hierro fundido   · Calderas pequeñas atmosféricas
       
 

DIFERENCIAS PRIMORDIALES ENTRE CALDERAS DE BAJA TEMPERATURA Y CALDERAS HOMOLOGADAS DE

 BAJA TEMPERATURA

CALDERA DE BAJA TEMPERATURA
es aquella que puede adecuar su temperatura de trabajo a las necesidades reales de la instalación en función de la demanda, consiguiendo incluso llegar a apagar el quemador, sin necesidad de mantener una temperatura mínima en caldera cuando no hay demanda.

CALDERA HOMOLOGADA DE BAJA TEMPERATURA
(directiva comunitaria 92/42 CE) es aquella que puede funcionar continuamente con una temperatura de agua de retorno (no de caldera) inferior a 40ºC.

Como podemos constatar, esta normativa no exige que la caldera tenga que estar a baja temperatura en su interior, sino que cualquier sistema de mezcla o circulación de agua que haga posible el funcionamiento de la caldera con la entrada de agua de retorno a una temperatura inferior a 40ºC será condición suficiente para su homologación como caldera de baja temperatura, aunque en su interior la temperatura no pueda descender de 70 ºC.

Por este motivo es frecuente observar cómo algunas calderas homologadas de baja temperatura sumergen la zona de baja temperatura de gases (2º o 3º paso de humos) en la zona donde el agua está más caliente para evitar problemas de condensación.
Además estas calderas tienen que mantener una temperatura mínima que oscila ente 50 y 70ºC según el fabricante y deben poner en marcha el quemador aunque no exista demanda.

Por lo tanto, los objetivos perseguidos de ahorro energético mediante la adaptación de la temperatura de la caldera a la demanda de la instalación no son satisfechos por el solo hecho de poseer la homologación de baja temperatura, sino que además la caldera tiene que poder apagar cuando no hay demanda, sin necesidad de mantener una temperatura mínima de caldera superior a 50ºC.




 







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