Ventajas
fundamentales:
Entre las
muchas ventajas de la energía eólica se encuentra las siguientes:
Es una
fuente de energía segura y renovable.
No
produce emisiones a la atmósfera ni genera residuos, salvo
los de la fabricación de los equipos y el aceite de los engranajes.
Permite
aumentar la potencia instalada mediante la incorporación
de nuevos módulos.
Tiene
una vida útil superior a 20 años
La energía
eólica no contamina, es inagotable y frena el agotamiento
de combustibles fósiles contribuyendo a evitar el cambio climático.
Es una tecnología de aprovechamiento totalmente madura y puesta
a punto.
Es una de
las fuentes más baratas, puede competir e rentabilidad con
otras fuentes energéticas tradicionales como las centrales térmicas
de carbón (considerado tradicionalmente como el combustible más
barato), las centrales de combustible e incluso con la energía
nuclear, si se consideran los costes de reparar los daños medioambientales.
El generar
energía eléctrica sin que exista un proceso de combustión
o una etapa de transformación térmica supone, desde el punto
de vista medioambiental, un procedimiento muy favorable por ser limpio,
exento de problemas de contaminación, etc. Se suprimen radicalmente
los impactos originados por los combustibles durante su extracción,
transformación, transporte y combustión, lo que beneficia
la atmósfera, el suelo, el agua, la fauna, la vegetación,
etc.
Evita la
contaminación que conlleva el transporte de los combustibles;
gas, petróleo, gasoil, carbón. Reduce el intenso tráfico
marítimo y terrestre cerca de las centrales. Suprime los riesgos
de accidentes durante estos transportes: desastres con petroleros (traslados
de residuos nucleares, etc). No hace necesaria la instalación de
líneas de abastecimiento: Canalizaciones a las refinerías
o las centrales de gas.
La utilización
de la energía eólica para la generación de electricidad
presenta nula incidencia sobre las características fisicoquímicas
del suelo o su erosionabilidad, ya que no se produce ningún contaminante
que incida sobre este medio, ni tampoco vertidos o grandes movimientos
de tierras.
Al contrario
de lo que puede ocurrir con las energías convencionales, la energía
eólica no produce ningún tipo de alteración sobre
los acuíferos ni por consumo, ni por contaminación por
residuos o vertidos. La generación de electricidad a partir del
viento no produce gases tóxicos, ni contribuye al efecto invernadero,
ni destruye la capa de ozono, tampoco crea lluvia ácida. No origina
productos secundarios peligrosos ni residuos contaminantes. Cada
kW/h de electricidad generada por energía eólica en lugar
de carbón, evita:
- 0,60
Kg. de CO2, dióxido de carbono
- 1,33
gr. de SO2, dióxido de azufre
- 1,67
gr. de NOx, óxido de nitrógeno
La electricidad
producida por un aerogenerador evita que se quemen diariamente miles
de litros de petróleo y miles de kilogramos de lignito negro en
las centrales térmicas. Ese mismo generador produce idéntica
cantidad de energía que la obtenida por quemar diariamente 1.000
Kg. de petróleo.
Al no quemarse
esos Kg. de carbón, se evita la emisión de 4.109 Kg.
de CO2 , lográndose un efecto similar al producido por 200
árboles. Se impide la emisión de 66 Kg. de dióxido
de azufre -SO2- y de 10 Kg. de óxido de nitrógeno -NOx-
principales causantes de la lluvia ácida.
La energía
eólica es independiente de cualquier política o relación
comercial, se obtiene en forma mecánica y por tanto es directamente
utilizable. En cuanto a su transformación en electricidad, esta
se realiza con un rendimiento excelente y no a través de
aparatos termodinámicos con un rendimiento de Carnot siempre pequeño.