Ventajas fundamentales:
La energía solar fotovoltaica tiene muchas ventajas:
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No genera polución ni tampoco contaminación ambiental.
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No consume combustibles.
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De una vida útil superior a los 20 años.
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Resiste condiciones climáticas extremas: granizo, viento,
temperatura y humedad.
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No produce ruidos.
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No tiene partes mecánicas, cosa que hace innecesario mantenimiento,
excepto limpiar el panel.
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Tolera aumentar la potencia instalada incorporando nuevos módulos
fotovoltaicos.
Aplicaciones principales:
Se utiliza
en zonas que no disponen de conexión a la red de distribución
eléctrica. A la vez puede trabajar independientemente o de forma
combinada con sistemas de generación eléctrica convencional:
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Electrificación de viviendas rurales: luz, TV, telefonía,
comunicaciones, bombas de agua...
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Alumbrado exterior.
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Balizado y señalización.
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Electrificación de alambrados dedicados al sector ganadero.
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Protección catódica.
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Náutica, casas rodantes, etc.
Instalaciones
en España:
Potencia
instalada en energía fotovoltaica por comunidades
autónomas (MW).
En Andalucía, gracias al
plan de electrificación rural, la potencia fotovoltaica instalada es
elevada debido a las numerosas instalaciones de pequeño tamaño.
En Castilla la Mancha hay la única central fotovoltaica de gran tamaño
existente en nuestro país (la central de Toledo) con una potencia de 1
MW.
Componentes
del sistema:
La instalación
fotovoltaica habitualmente puede dividirse en dos circuitos: un circuito
con corriente continua y otro con corriente alterna.
Los paneles fotovoltaicos generan corriente en continua que se almacena
en las baterías. Este sería el circuito en corriente continua (12, 24 ó
48V).
Habitualmente todos los electrodomésticos usan corriente alterna, por
este motivo es necesario un inversor entre las baterías y los puntos de
consumo. Este sería el circuito con corriente alterna. La red eléctrica
funciona también con corriente alterna (220V).